jueves, 6 de junio de 2013

¿Qué significa ser MUJER, HOY? (publicado en periodico de New York: Queens Com. en el 2009)



¿Qué significa ser MUJER, HOY?

  Para encontrar el significado de la femineidad de hoy, podríamos empezar por ver algunas de las distintas concepciones sobre este tema, en diferentes latitudes y tiempos.
Esta síntesis no pretende ser completa ni definitiva, solo dar un encuadre general.
  El estudio arqueológico que hiciera Marija Gimbutas,  en Europa Central y del Este, donde, tras intensivas excavaciones descubrió lo que se dio en llamar la Civilización de la Diosa (entre el 6 mil 500 y el 3 mil 500 a. C). Fue una sociedad de paz (sin armas), dedicada a la agricultura, arte, comercio y religión, sin jerarquización y con cierta igualdad de los géneros, todos eran hijos de una Madre Origen común, la Gran Diosa. Estos estudios son muy bien compendiados por Cristina Biaggi, Ph D.
  Jean Ellen Harrison, experta en mitología griega (Cambridge) señala que las diosas griegas existían en una época histórica anterior al Olimpo. Es el casamiento, forzado, entre Hera y Zeus el que refleja el tránsito, para nada halagüeño, desde la matrilineal cultura a la patriarcal, con la conquista armada e  inversión de los mitos originales.
  Entonces, se comienza con el concepto de un dios padre guerrero, dominador y “deidades masculinas que violaban y mataban a diosas y a mujeres como sucede en los mitos tardíos, surgidos de aquella conquista y reforma”. (C. Biaggi)
  También cambian la Diosa Atenas original, sin padres y que posee la sabiduría e inteligencia, por una que nace de la cabeza de Zeus como una diosa guerrera.
“Para las junguianas, los mitos tardíos como el de Atenea naciendo de la cabeza de Zeus se hicieron carne en las mujeres que fueron educadas según el ideario femenino de la mentalidad patriarcal, teniendo que adoptar en los últimos tiempos modos patriarcales a fin de ser reconocidas como “Hijas del Padre” y tener éxito profesional o intelectual”
dice Cristina Biaggi. 
  También en la tradición Hindú, tenemos muchas diosas que son objeto de grandes cultos en la India actual y que vienen de siglos anteriores, por nombrar alguna: Saraswati, diosa de la ciencia, la música y la sabiduría.
  Además, para la mayoría de las religiones o cultos hinduistas, Dios es la Madre y el Padre. Esto se repite en otras culturas orientales.
  Lo cual suena muy lógico si entendemos a Dios como creador de la vida, pero, al mismo tiempo, este concepto es desconocido, sino exasperante para la mayoría de las  religiones occidentales.
  Creo que así como concebimos y adoramos a uno o mas dioses, así nos consideramos nosotros mismos. (A su imagen y semejanza)
  Por lo que si queremos cambiar nuestra auto imagen, cambiemos aquello a lo que dirigimos nuestra atención, llámese dioses/as o modelos admirados.
  Para muchas mujeres el respeto al padre es determinante, así como la concepción de lo que su propia madre, abuela es. Un modelo es algo que nosotros imitamos y según lo cual moldeamos nuestra propia imagen, a veces, por no decir siempre, con el sacrificio de nuestra particular psicología o ideología.
  Hoy en día la mujer ha roto muchos de esos moldes, se ha hecho asertiva, dispuesta a franquear las vallas internas, pero sigue en proceso de auto-reconocerse, de auto respetarse, aunque haya adquirido auto estima.
  Como dice Wayne Dyer (Tus zonas erróneas): “hacerte cargo de ti mismo significa dejar a un lado ciertos mitos muy generalizados”
  Uno de los mitos que, algunas, hemos empezado a dejar de lado es la de la “ama de casa”. Este titulo que muchas de nosotras sustenta, orgullosamente o ‘a la fuerza’, nos llega de la expresión italiana y que significa palabra más, palabra  menos: ‘la que sirve al amo en la casa’   
Hoy en día la mujer trabaja, es independiente económicamente, pero en la casa sigue sirviendo devotamente.
  Muchas mujeres viven una doble vida, la de independencia fuera de la casa y la de sometimiento en la intimidad. Pero estamos en proceso. Y una luz se divisa en nuestro futuro inmediato.
  La organización L.A.I.A., que funde hace unos 9 años, para apoyar a los inmigrantes de USA, ha dado origen a un capitulo llamado Mujer Internacional, una mujer sin barreras de nacionalidad, idioma, religión, edad, estado civil o económico, etc. y que quiere auto desarrollarse para sentirse útil, feliz, solidaria, independiente, respetada, aceptada y amada por si misma y por los demás en su verdadera y natural forma de ser.
  Para lograr esto, nuestros valores intrínsecos a desarrollar son varios, empezando con la paciencia, la tolerancia, la cooperación, la creatividad, el respeto, el amor incondicional (hacia nosotras primero y hacia los demás  después), entre otras cualidades.
  Las mujeres (madres, hijas, hermanas, maestras, amigas, etc.) podemos cambiar las cosas… si cambiamos la forma de pensar. Es el pensamiento quien mueve todo, desde  nuestro cuerpo que se relaciona con el mundo. Es lógico pensar entonces que si  cambiamos las creencias, las ideas, podemos empezar por cambiar nuestra actitud frente al mundo, a la familia y al mundo, es así como cambiaremos nuestro futuro…
Y cuando hablamos del futuro incluimos en el al hombre que nos acompaña como pareja, hijo, padre, etc. En ellos hay un potencial femenino que debe aflorar en su mejor sentido, con todos los valores femeninos mencionados.
  Actualmente hay, en distintos puntos del planeta, presidentes femeninas, mujeres que rigen el destino de sus países. Creo que este fenómeno era de esperar, y que seguirá en desarrollo en diferentes formas, creo que la mujer esta despertando a aquel arquetipo de la diosa pacifica que necesitamos si queremos conservar el planeta. A ella debemos apuntar, haciéndonos cargo de nuestra misión y nuestra naturaleza: sabia, creativa y pacificadora.
   
    Mónica Ivulich
    derechos reservados.

lunes, 27 de mayo de 2013

ARIDEZ




ESOS DIAS


ESOS DÍAS llegados de la noche a saltos... para seguir el día arrastrando los párpados y anclando las alas en cada esquina..

                                                 Monik

sábado, 25 de mayo de 2013

OBELISCO




Hace hoy 25 años que te abandoné querido obelisco… que me fui para no volver, con frente marchita o altiva… no volví a tus pagos. Te visité y te homenajee, creo que fue bueno quererte aunque no me correspondieras, por eso no regresé.

Hace 25 años que tu imagen se viene borrando y casi imagino que, tal vez, si vuelvo te hayan vendido o te habrán convertido en un arbolito de Navidad foránea. Que extraño saberme ausente y sin culpa. No estoy allí para ver el circo y el oprobio, no me duele tu desnudez ni tu simbología. Estoy en otro lado donde los vientos no saben a mate ni asado. Ya soy una extranjera en la tierra donde nací. Ni nostalgias quedan, no soy la misma, y no me golpeo el pecho ni me arrodillo frente a tu dedo hierático. Solo te saludo, a mis veinticinco años de ausencia. 
                                                                        Monik...


Obstáculos y contratiempos...



Obstáculos y contratiempos hay siempre y de muchos modos, no los podré cambiar, pero, voy a pensar cual es la forma de enfrentarlos. ¿Los empujo? ¿los salto? o ¿los rodeo? El poder está en mi decisión.
                                                 Monik

 


viernes, 24 de mayo de 2013

"A Dios pongo por testigo"



Hay frases y escenas que perduran en nuestro recuerdo de forma indeleble: -"A Dios pongo por testigo que nunca volveré a pasar hambre ni yo ni los míos..." Eche mano de esa fuerza en momentos que me fue necesario... nuestra energía suele tomar alimento cuando y de donde le sirva, para hacernos sobrevivir.
Mónica Ivulich
Derechos reservados
España 2013