martes, 3 de junio de 2014

MOMENTOS

Imagen de la red


Hay momentos extraños, callados,
en que dejo mi sentir de lado
en que me llamo a cuarteles de invierno
me encapsulo y no acuso mi tristeza

Hay días como en suspenso
Parecen en calma, parecen en paz
Porque hay ausencia de pasiones
Y el remolino interno se esconde…

Hay días en que solo te acompaño
De lejos, callada, casi ausente
con el interruptor puesto en off
y un dolor apagado, negado, oculto.

En esos momentos es que entiendo
Cuál es la real dimensión del amor
Cuanto respeto tu forma de existir
Cuanto me completas aun en distancia

También tengo miedo de no ser yo
quien te sirva de complemento…
Que te canses de esperarme y estar
Que nos condenes a la soledad.

Solo me queda esperar que vuelvas
Solo me queda amarte sin respuesta
Desear abrazarte sin poderte tocar
Mirarme en tu mirada fotografiada.

Solo quedo colgada y espero, suspendida
De tu pestaña, hasta que decidas volver
Entender tu sentimiento, tu encierro
Y negar el peso en mi pecho, mi temor.

Pero, en estos momentos de confusión
De negrura en el paisaje, de cerrazón total,
hay algo que no puedo negar ni olvidar:
mi amor y la esperanza de juntarnos al fin

Es que nuestro amor no es nuestro
No lo planeamos ni decidimos, es poderoso
Tanto, que nos dirige y nos protege
Confía en él, mi cielo, confía y sonríe

Que los cambios serán buenos
Que el dolor de hoy –aunque dudes-
es la promesa del mañana, confía
tengo mis manos a tu disposición.

Estoy contigo, amándote, respetándote
Abrazándote, pensando en tus miedos
Acariciándote con ternura, acompañándote
Manos juntas podremos, ¡levántate y caminemos!

Quiero pasear junto a ti, de tu mano,
 besarnos en el bulevar… otra vez
bajo los faroles amarillos y la luna testigo
Manos juntas podremos, ¡levántate y caminemos!

FRANCIA 2014

Musa en fuga

Imagen de la red



Mi musa se ha ido, no sé por qué,
se escapó ayer de mi almohada
La buscado, incansable, por doquier.
He preguntado en cada estanco
(a veces le gusta fumar o comer pralinés)
He consultado al horóscopo,
por si Mercurio está con paso cambiado.
Nadie ni nada me da respuesta segura
Me desespera y la echo de menos a la vez

Mi musa es caprichosa y, a veces, se esconde,
otras veces decide jugar con niños del barrio,
pero me preocupa, no la veo desde ayer.
Mi musa es tan dulce y, a la vez, tan  rebelde  
que se mete en bares a beber con marineros
y, luego, no sabe volver…

Dicen que hay muchas musas, que la cambie…
Para mi es mi única, como el unicornio azul,
y no hay nadie que reemplace a mi verde musa
es tan especial que sabe lo que debo escribir…

Mis poemas ruedan por la estratósfera
no atinan a rimar o a hacerse coherentes…
¡es que perder una musa es cosa seria!
La he buscado en el bosque y en la ciudad
Que se fue a una cueva, dicen voces insomnes
Pero yo conozco a mi musa, ella es nómade
inconforme y traviesa, ¿qué fue lo que pensó?

Creo escuchar su risa, en un lugar y luego otro
Quien sabe en qué rincón aparece la retozona.
Sí, es una musa particular, hay quien sugiere,
puede ser verdad, que ella inspiró al rey a abdicar.
Hay musa mía, vuelve ya, mira el desastre
que forman mis versos, sin tu guía inspirada,
¡se quieren volar a la pluma de otro poeta!
Y, si así fuera, seré yo la que deba renunciar.   

                                                             D.R. - Francia - 2014.