viernes, 24 de mayo de 2013

"A Dios pongo por testigo"



Hay frases y escenas que perduran en nuestro recuerdo de forma indeleble: -"A Dios pongo por testigo que nunca volveré a pasar hambre ni yo ni los míos..." Eche mano de esa fuerza en momentos que me fue necesario... nuestra energía suele tomar alimento cuando y de donde le sirva, para hacernos sobrevivir.
Mónica Ivulich
Derechos reservados
España 2013

domingo, 19 de mayo de 2013

miércoles, 15 de mayo de 2013

Anecdota 'La nonagenaria'




 
  'Alguien' tenía una tía abuela de unos 90 años o más que, en su senilidad, repetía una sola frase: -"terrible, terrible, terrible". Era lo único que decía.
  Esto era así, a diario, por los últimos años.
  Sus sobrinas la cuidaban, le daban la comida, la bañaban, etc.
  La señora nunca pedía ni comida, ni nada de nada, solo repetía esa palabra 3 o 4 veces y a los pocos minutos otra vez. Un letanía cotidiana...
  Un día en que todos estaban conversando hubo un momento cuando ella detuvo su letanía para decir: -"quiero el diario..."
  Las sobrinas -mayores ya- quedaron heladas. Hacia más de 10 años que no leía, ni miraba televisión, ni salía casi nunca a la calle.
  El sobrino dijo: -"y dale el diario, a ver que hace." 
  Entonces le dieron el periódico y ella lo ojeó un rato con detenimiento. Al pasar la cuarta o quinta página lo cerró, lo arrojó al suelo con ira y dijo:-"Es viejo, ya lo leí."

Imagen de Google

Si...


miércoles, 8 de mayo de 2013

domingo, 5 de mayo de 2013

SER



Ser

Quien eres tú y quien soy yo

Sé que no soy mi cuerpo,

ni soy mis células, ni mis órganos,

que no soy mis pensamientos, ni mis neuronas

soy algo mas allá de todo lo que se ve

de todo lo se oye o expresa.

Soy algo que no puede decir quien soy

Soy alguien que no soy lo que ve

ni soy lo que puede decir lo que soy

Quien eres no sé.

Quien soy no se sabrá

hasta que el tiempo deje de ser,

lo que el tiempo dice ser.

viernes, 12 de abril de 2013

PRIMAVERA EN NY



PRIMAVERA EN NY

Tan fuerte este brillo
del sol de primavera
que cubrí mis ojos y sonreí.
Me pregunté si sería igual
en tu cielo tan lejano.
Este resplandor en la ciudad

Tan conocido y hermoso.
Este reflejo que me vio llegar:
tímida, joven y desgarrada.
Sol que vio crecer a mis hijos,
que alumbró nuestras ausencias
en lugares y distancias diferentes
por motivos tan diversos.
Este sol que también te ilumina,
que calienta mis recuerdos
de fracasos y éxitos, alegrías, penas…
despedidas y reencuentros.
Agradezco el brillo que engrandece
la iglesia que no visito, pero me place,
desde la ventana de mi amiga,
ver su fachada, oír sus campanas
escuchar sus músicas, ver las novias
llenas de alegría y esperanza.
Este sol trae buenos recuerdos
como aquel amor al terminar el día,
y aquellos amaneceres en sus brazos.
Mis hijos creciendo, trayendo amores,
mis primeros nietos, hoy enamorándose,
en fin: un círculo casi pasional
en torno del fuego solar.


Mónica Ivulich, derechos reservados
(Estos derechos parece que son familia de los pronosticos, diagnosticos, etc... una familia casi irreal)