miércoles, 18 de octubre de 2017

martes, 10 de octubre de 2017

Misma piedra... (Breve)

Todos tuvimos una pasión que nos hizo exclamar:

     ¡Ay piedra! ¿dónde estás? 
                                                Deja que me tropiece otra vez…

                                                                   Monik


domingo, 8 de octubre de 2017

Mirada (poema)

Difícil recordar las palabras que se dicen
cuando uno recién se enamora
quizás repetidas, triviales, empalagosas
a la vez, tan emocionadas e impactantes
que hacen surgir charcos en las pupilas y
a borbotones, bajan por los pezones
por los brazos, curando heridas
saltando vidas y jugando a la muerte

Fácil olvidar palabras enamoradas
borrachas de sentimiento, en cambio,
jamás olvidaremos aquel instante
como relámpago ínfimo, sempiterno,
 de esa mirada mutua,
la que nos mantuvo insomnes
en una nube de fe,
una mirada que
nos arrojó en caída libre al abismo
nos fundió al ciprés del bosque hechizado
la que nos marcó con su hierro candente
inmortalizó el segundo estático
y dio sentido a la memoria
petrificando la muerte…

Aquella mirada mutua
que nos devuelve la imagen propia
en el fondo de otros ojos,

como espejo de la verdad más íntima.

                                                 Mónica Ivulich DR2017Fr
foto de A Harts

sábado, 7 de octubre de 2017

miércoles, 4 de octubre de 2017

Manicomio galáctico

Imagen de la red
- Dicen que el Planeta Tierra es el manicomio del Universo,

 aquí llegan todos los desadaptados de otros mundos, 

dimensiones, etc. Aquí pasan vida tras vida hasta que 

logran recuperar conciencia. 

- Y ¿los que entendemos esto como una verdad?

- Es porque estamos despertando después de pasar varias 

veces por este loquero.

                                          Mónica Ivulich - DR2017Fr

martes, 3 de octubre de 2017

Atemporal (Poesía)

Imagen de la red


Cazadora de momentos,

enamorada del viento,

encontrando chispas en rayos de sol,

voy tras el brillo de la luna de abril,

muero y vivo en cada segundo,

 pesco trazos de sueños en miradas inocentes,

atrapo suspiros de amantes,

capturo valentía de enamorados…

soy esa persona atemporal, que

surcando el misterio de la vida,

llego en los delirios de tu fantasía


mientras la noche me sueña.

                                            Mónica Ivulich - DR2017-Fr

lunes, 2 de octubre de 2017

Monos preguntan (Breves)

Imagen: Chimpanzee-Animals-de la red

domingo, 1 de octubre de 2017

Abril

Imagen: anime girl autumn posing

martes, 26 de septiembre de 2017

sábado, 23 de septiembre de 2017

Sigo...

Viajando por tren, avión, buses…

mis piernas se han cansado

se han gastado un poco mis ojos

Aun, sigo buscando y no encuentro,

con suerte ya no sé qué busco…

tal vez ese latir de un atardecer

la ilusión de ver nuevos amaneceres

otros colores, aromas, reflejos en nubes

una rama, esa brizna de libertad…

Viajando, escribiendo, descubriendo

alternando mi bella soledad de turista

con los abrazos, las brisas y la poesía…

Mis piernas se han cansado

se han gastado mis ojos, un poco…


y aún sigo en los caminos, buscando. 

Mónica Ivulich
DR2017Fr
Foto de Max Ivulich - Croacia

martes, 5 de septiembre de 2017

Braves ilustrados

Imagen de la red 
Imagen de la red


miércoles, 30 de agosto de 2017

A veces (Breve)

Imagen de la red

Intención (Prosa corta)

   Viviré lo que me resta de tiempo amando todo y la Nada, sin juzgar ni temer lo que sea diferente a mí, viviré como una planta: meciéndome al sol y bajo la lluvia. 
Seré feliz con lo que me llegue y con lo que no, indulgente; respetaré todas las decisiones de los demás y las mías por igual, me fiaré del destino y de lo que me rodea, confiaré en mi intuición y en mi deseo de volar…   
Con la misma pluma que escribo, remontaré vuelo hacia horizontes de ilusión.                                                       



Mónica Ivulich

 DR2017Fr










martes, 29 de agosto de 2017

martes, 15 de agosto de 2017

FRACTAL (Breves)

imagen fractal_heart_by_baba49

Viajar en avión

  Viajar en avión es como echarse en brazos de alguien anónimo… no se reconoce la ruta en el aire, ni se puede cambiar a nuestro antojo.
Estamos en manos desconocidas, aunque sean expertas.

  Toca relajarse y disfrutar el abandonarnos al placer de estar suspendidos en un cielo inmenso… como un suspiro de eternidad, es parte de nuestra libertad el no tener que responsabilizarnos ni controlar nada de lo que pase a partir de sentarnos en el pájaro metálico.

  Es hermoso pasar por entre las nubes y saber que allí abajo hay tantas personas y todo nuestro mundo, mientras volamos sobre él.


  Y en menos que nos damos cuenta aterrizamos en otro país, con otro lenguaje, casi como en un sueño…

                          Mónica Ivulich
                            DR2017Fr

lunes, 14 de agosto de 2017

sábado, 12 de agosto de 2017

miércoles, 2 de agosto de 2017

Agosto huele a despedida (Poema)



El viento entre girasoles
retoza con tu recuerdo.
Duele tu voz secreta, lejos.

Hay fuerte olor a victoria
en las nubes que huyen y
Imagen de la red
en las caléndulas invasoras.

Hay ese olor a tu ausencia
en los libros que dejaste
sin páginas marcadas.

El sonido de tu nombre 
reverbera en la soledad
de los muros del tiempo

El viento, entre girasoles,
se lleva tu voz. Agonizamos,
y ya no puedo escribir.


Mónica Ivulich 
2017DR-Fr

martes, 1 de agosto de 2017

domingo, 30 de julio de 2017

Mi primer maestra


Comencé la escuela con mucha emoción. Debo aclarar que mi madre quiso ponerme en una escuela religiosa para hacer el jardín de infantes y fue un fracaso. No sólo no jugaba ni quería hacer nada con las monjas, sino que también tenía pesadillas que aún recuerdo con las pobres religiosas girando a mi alrededor…

Ahora iría a una escuela de verdad, donde las maestras eran personas comunes y vestían como todas las demás personas…

Delantales blancos, tradición rioplatense, parecíamos un mar de espuma. Cabello atado en trenzas o colas de caballo, portafolios de cuero que albergaban lápices y cuadernos vírgenes y la emoción de escuchar el himno por primera vez con una maestra enfrente, también de blanco, con blanca sonrisa.

Muchos niños lloraban, yo estaba pletórica. Mi madre se mantenía expectante y cerca, había vaticinado que lloraría como en la otra escuela. Sin embargo, yo había visto la ternura y protección en la cara de mi nueva maestra y ya nada me haría faltar a la escuela, nunca. Cuando comenzaron a entrar los alumnos mayores, mi mamá se acercó para asegurarse que estaba bien y le susurré al oído: - “cuando sea grande, quiero ser maestra”.

Ella se lo repetiría a mi padre, vecinos, tíos… y agregaba: - “como su abuelo, mi padre.” Tal vez, eso también viene en el ADN, pero no conocí a mi abuelo, yo quería ser como mi maestra, la señorita Haydée.

Haydée no era bonita, era regordeta y tenía una voz cantarina. Recuerdo que me abrazaba y cualquier raspón o dolor se aliviaba. No había alumno que no la quisiera. Nunca nos dio castigos ni reprimendas… Haydée era pariente de Papá Noel, para mí. Sus regalos eran sonrisas y cuidados, eran los estímulos que nos daba para aprender…

Mi madre me regañaba por llegar con mi delantal sucio, toda la pechera como si hubiera limpiado el piso. Yo solo levantaba los brazos como si no supiera quien había puesto esas manchas allí. Un día, cansada de lavar, blanquear y planchar mis delantales subió al aula conmigo.

En la puerta del salón le explicó a la señorita Haydée su sorpresa al verme tan sucia cuando ella me llevaba impoluta a la escuela. La maestra me sugirió que entrara y habló con ella. El tema se cerró allí y nunca más volvieron a sermonear por mis descuidos y manchas.

Tiempo después supe que la señorita Haydée le había dicho que mi comportamiento y atención en la escuela eran ejemplares, que, mientras otros alumnos hacían bulla o dibujaban garabatos yo me esforzaba en hacer bien las cosas. Por lo tanto, era normal que mi natural energía de seis años explotara en el recreo largo donde jugábamos a las escondidas, indios y cowboys etc.

Una tarde mi ojo se inflamó y ardía mucho. Me dieron gotas en el Dispensario infantil, una especie de sala de primeros auxilios para niños. Mi madre decidió que no fuera a la escuela al otro día, eso me hizo sentir horrible y comencé a llorar. Pensaba que no podía fallarle a “mi señorita”. Mi padre aceptó que fuera para que no llorara más y, por lo bajo, dijo que no me despertarían.

A la hora del desayuno estaba vestida y preparada para salir, no hubo marcha atrás. Mi madre tuvo una mirada de discrepancia, pero mi papá dijo que ya estaba mejor y salí hacia la escuela.


 Ese año fui la mejor alumna y recibí un premio a la puntualidad y asistencia que marcó mi vida, para bien. Como fue una excelente influencia la maestra que nos trató con dulzura, dedicación y nos dio ejemplo de una conducta intachable. Mi primer maestra sigue en mi memoria y sentimiento.

miércoles, 19 de julio de 2017

En brumas (Poema)


Había un silencio

denso

como una manta

protectora,

en brumas

mi estremecimiento

mudo,

oculto bajo un NO


Estética de lo feroz

tolerando,

como atroz ofrenda,

el ahogo negro y

la orquídea de la cólera
                                       
                       Mónica Ivulich
                       DR2017Fr.
                                                     
Patxi Gonzalez

martes, 11 de julio de 2017

Pasión (poema)

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Pasión            

Hace tiempo atrás
escribía a sus ojos
a esa mirada
                  que me perdía
a la pasión
Hoy escribo
no para recordar
sino porque no puedo
                  olvidarla
aunque sea en flecos
          de confusas nostalgias
en deshilvanados retazos
                    de melancolías         
la memoria ordena
la mano obedece
                   y por eso escribo
no porque la recuerde
sino porque la pasión
                    no se puede olvidar.

                                             Mónica Ivulich
                                                    DR2017Fr

viernes, 7 de julio de 2017

Herida abierta (Poema)

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Herida abierta

Y seré nómade
entre tus sueños
perdida
              en las dunas de olvido
al borde de la vida,
en el infinito abismo
                   de tus pensamientos
y en la herida abierta del adiós.

miércoles, 5 de julio de 2017

Reseña irreal (Poema)


Mis poesías dicen que te amo,
me emociono si te acercas
cuando te abrazo…
no sé,
tal vez sea por la memoria
del aire entre nuestras bocas…
que todo se vuelve urgente
y las pieles se anhelan,
se buscan
el momento se transforma
al atardecer
en esa irreal,
aunque palpable,
reseña
de un éxtasis presagiado

                                Mónica Ivulich
                                  DR2017Fr




jueves, 29 de junio de 2017

Manos firmes (Poema)


Mis manos que cultivan
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mis manos que escriben
mis manos te buscan
en la tierna oscuridad

Son manos firmes, tuyas,
tañen con pasión, bailan
pintando arcoíris, soles,
y vibran al son del amor

Mis manos te cobijan y
te buscan, una vez más,
te conducen con ternura
donde anidan las caricias

Dibujan locas mariposas,
mis manos que tiemblan
se transforman en alas…

cuando las quieres besar.

Mónica Ivulich
DR2017Fr

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domingo, 25 de junio de 2017

Ser honestos (prosa)

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Ser honestos es no juzgar a otros, porque reconocemos nuestra falta de perfección, reconocemos que todos estamos hechos de la misma materia, que tenemos la misma ambivalencia y, entendiéndolo, veremos abrir las puertas de nuestra conciencia, limpia de resentimientos.

Lo contrario nos hace vulnerables, infantilmente sensibles, agredimos defendiéndonos de nuestros propios miedos y defectos.


                                                                           Monik

miércoles, 21 de junio de 2017

ANIVERSARIO (relato)


 
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 Ese era el día que Mimi y Roberto, su marido, habían seleccionado para salir a festejar el aniversario del día en que se conocieron.

  Mimi eligió el restaurante que sabía le gustaba a él, fue a la manicura y a la peluquería, seleccionó un vestido elegante y sencillo. Se aseguró que él tenía su camisa preferida y el traje azul con la corbata haciendo juego.

   Llamó al restaurante para asegurarse que habría el menú que los deleitaba.

  Roberto saldría temprano ese día del trabajo, para algo debía servirle su nuevo ascenso y el cúmulo de horas extras que hacía durante el año.

  Compró flores a su mujer y puso su mejor cara de feliz enamorado, aunque cumplieran diez años desde aquel primer día.

   Tenía un regalo en su cajón desde hacía días… seguramente ella habría comprado otro.

   Cuando llegó vio a su mujer peinada y en bata, recién bañada. -Me baño y conversamos- le dijo después de las flores y del beso, más largo del habitual.

  Tenían muy buen humor, parecían de quince años. Reían sin motivo aparente, como si fueran a hacer una travesura.
-        
        -Tenemos mucho tiempo, querido…
-                -Le sacaremos provecho- dijo él entrando al baño.
   Ella sonrió y se perfumó con esmero.
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   Cuando Roberto salió de la ducha con la toalla a la cintura, ella volvió a admirar ese cuerpo varonil, los bíceps, hombros anchos… su cara angulosa y esa mirada… El vio a una mujercita delicada, de ojos profundos y dulces, curvas de diosa, ese cuello terso y los labios más apetecibles del Planeta.

   Se abrazaron para sentir que la vida les sonreía, para reconocerse en un amor eterno y el resto llegó solo…

   Ahora deberían apurarse un poco… recomponer el cabello, el maquillaje de ella era lo más difícil, pero lo lograría.

   En eso estaban cuando sonó el timbre ¿Quién a esta hora? Y sin avisar… Roberto tomó impulso y se dirigió al portero eléctrico, pero no contestó nadie. Con el segundo timbrazo entendió que quien fuera el inoportuno estaba detrás de la puerta. Miro por el visillo y su boca se abrió para exclamar: - ¡Mamá!

   Entonces abrió la puerta y allí estaba ella, con valija incluida… mil escenas pasaron por su mente y la idea de sentirse manipulado ¡otra vez! le golpeó la frente:
-                  -No te esperábamos, ¿estás bien?

    Esa pregunta bastó para que la señora se lanzara a sus brazos y mojara la camisa recién puesta.
-              - Cálmate mamá, ¿qué pasó?
-              -¿Qué crees? Tu padre…

   Y la catarata de sollozos hipos e improperios hacia la pareja materna se sucedieron por minutos que parecieron horas…

   Mimi escuchó desde el dormitorio, primero preocupada, luego temerosa de arruinar la jornada… pero una decisión fue creciendo en su interior… sin hacer ruido fue hasta la cocina, abrió un par de latas, las volcó en un plato y las calentó. Aprovechó para poner las flores en un jarrón y se encaminó hacia la salita donde Roberto trataba de consolar a su madre que no dejaba de hipar y mover negativamente la cabeza.

   Ella se sentó cerca de su suegra y le puso una mano sobre el hombro, la suegra se sobresaltó. Roberto miraba esperando alguna reacción, sin atreverse a pensar qué.

-        -Perdone suegra -dijo Mimi- escuché que tiene problemas con su esposo y me apena mucho. Pero, no se preocupe, aquí podrá descansar y estar tranquila para pensar. Le dejo cena sobre la mesa y postre en la nevera. Ya sabe que esta es su casa. Nosotros tenemos una reservación y se nos está haciendo tarde, pero al volver hablaremos más con usted, si no está dormida.

        Roberto entendió que esa voz suave estaba cargada de decisión.

   Dejando a la mujer con un “pero” sin consecuencia, los ojos desorbitados y el gesto de pregunta… terminaron de vestirse y salieron presurosos dándole besos en sendas mejillas.

   Disfrutaron esa noche como ninguna otra, era la primera vez que no anulaban o postergaban la cita, la primera vez que no mentían a “mamá”.
Imagen de la red

   No sabían cómo, pero ella siempre se enteraba y arruinaba veladas y hasta vacaciones. Esa noche Mimi se dijo a sí misma: “basta”.

   Por alguna razón no se sorprendieron al no encontrarla cuando volvieron a casa.

   Poco después confirmarían que todo estaba bien y que el horizonte olía a libertad.